Una experiencia más
Me voy a presentar, María Teresa Griñán, de segundo apellido Contreras, nieta de D. Juan Contreras Corbalán. Mi abuelo falleció cuando yo era muy pequeña. Mi madre, María, la primogénita, mis tíos, principalmente de Antonio y Juanito, como le llamábamos familiarmente, y de mi tía Francisca, mi madrina, la menor de los 6 hijos han sabido mantener vivo el recuerdo del abuelo “ el padre Juan” (como le llamabamos en la familia).
Me han transmitido el conocimiento de su forma de ser y de actuar contínuamente, con aquellas frases de “como el padre Juan decía” … “como el padre Juan hubiera hecho” Y yo, como nieta y receptora de aquella información, he querido trasmitir a mis hijas, el espíritu Contreras como una forma de vida, de esfuerzo, de trabajo, de buen hacer, de honradez, de confianza en uno mismo y en el futuro, a pasar por la vida sin que nada ni nadie nos sea ajeno. Él, D. Juan Contreras, mi abuelo materno, el padre Juan, ha sido un referente en la vida para nosotros.
Miguel Ángel ha sido el promotor de esta magnífica idea, él ha sido el motor impulsor de este ambicioso proyecto, en el que partiendo de una tradición familiar, algo que es como genético, ha sabido transmitir a los restantes miembros de esta sociedad familiar Bodegas Contreras SL, el cariño por “lo nuestro”, recuperar una actividad, que por circunstancias, había permanecido paralizada durante unos 40 años y a la que me siento orgullosa de pertenecer.
Gracias Miguel Ángel, por aportar tus conocimientos, por compartir ese gran proyecto, por inyectar toneladas de ilusión y por la fuerza que transmites.
Cuando nos enteramos que, la Unión Española de Catadores nos había concedido un Baco de Bronce, después de una infinidad de dificultades de todo tipo, salvadas a duras penas y a contratiempo, por el incansable y continuo sobresfuerzo que ha hecho José Mª, llevando sobre sus espaldas toda la carga que esto ha supuesto.
Gracias José Mª, sin tí no habría salido adelante el proyecto.
Ya os podéis imaginar era indescriptible la inmensa alegría que nos embargaba.
Fuimos a Madrid al cóctel de Gala de entrega de premios, ya que al acto de entrega solo podían asistir dos personas, fueron Miguel Ángel y Juan nuestro enólogo, desde aquí, de nuevo, gracias Juan, por tu excelente trabajo.
Cuando llegamos al Salón de hotel NH Eurobuilding, deseosos de ver nuestro stand, había quedado precioso gracias al esfuerzo de Miguel Ángel, Javier y Juan, que tanto madrugaron y corrieron a contra reloj para montarlo con el magnifico material que les había preparado Juanma, nuestro diseñador gráfico. Gracias Juanma por tu excelente trabajo.
En el transcurso de la gala se cataron los vinos premiados, asistieron unas 500 personas entre catadores, comerciales, distribuidores, aficionados, políticos, sumilleres, …
Fué un magnífico escaparate para darnos a conocer.

octubre 26, 2008 a 10:05 pm
Que palabras tan bonitas dirigidas a la memoria de vuestro abuelo. Seguro, que allá donde esté el buen hombre se sentirá orgulloso de todos vosotros, ya que Bodegas Contreras no es solamente una bodega en sí que realiza una actividad empresarial y comercial, si no que sin duda está repleta de valores intangibles como la unión de una familia para sacar adelante un proyecto que se basa en una actividad y tradición familiar, valores, como dices Mª Teresa, esfuerzo, trabajo, honradez… que os transmitieron en su día y que vosotros continuáis transmitiendo.
No hay nada tan hermoso como hacer algo en conmemoración de alguien querido. Os felicito por ello.
Un saludo.
enero 24, 2009 a 1:33 am
Hola, soy Nonón, y a parte de daros la enhorabuena por esos premios, os mando un abrazo desde el Caribe, en dónde estoy trabajando este año.
He de decir que el texto escrito por Maria Teresa, mi prima, me ha emocionado porque en un segundo he revivido todos los momentos entrañables pasados en Lorca y Avilés con mi tio y maestro Don Francisco Griñán Gómez y toda la familia Contreras que yo conocí: tía María, Francisca, Antonio y Juanito, a los que siempre quise y admiré.
Pienso ir a visitar vuestras bodegas , en cuanto me sea posible, y catar ese caldo premiado.